lunes, 24 de octubre de 2016

Un Aniversario más

Este fin de semana fue de celebración en familia.
Festejamos un año más de vida en pareja, de vida familiar, de vida en común.
Ya un camino largo recorrido, que no es una simple acumulación de calendarios o de días, o de horas...
Es un álbum de vida. De la vida de Migue de la mía, de la vida de cada uno de nuestros hijos. Así. En lo individual y en familia.
Porque cada uno ha ido hilando a lo largo de estos años nuestra historia.
Nos es un acumulado de fotos publicadas o guardadas en una memoria o en un álbum, o en una caja. Es un acumulado de recuerdos, de anécdotas; sazonados con risas, con lágrimas, con lecciones.
Trazada por kilómetros recorridos a lo largo de nuestra vida en nuestros viajes de pareja, con los hijos, con la familia, con amigos.
Es más que un número, es más que dos dígitos.
Su significado va más allá de Aniversario o de Familia.
Lo que es, es al final lo que somos. Por separado y en conjunto.
Somos una familia, un equipo, una tribu. Un puñado de orates que disfrutan su locura y la gozan más estando reunidos. Dándonos cuerda a cada instante.
No importa si es tirados en la cama viendo lo que se nos antoje en la tele. O alrededor de una mesa con la baraja, con el adigma o cualquier juego que nos haga pasar el rato y darnos cuenta de golpe que ya es de madrugada... y quedaron en el tintero bromas, burlas, risas.... O si es en algún pueblo o ciudad, caminando, subiendo, bajando. Visitando museos, sitios arqueológicos, parques, iglesias, mercados...
No nos define el apellido... nosotros lo definimos, lo creamos, le dimos un nuevo sentido, un nuevo significado. Y no es sólo para identificarnos del resto o reconocernos como familia. No. Nos da una identidad única. MARQUIÑONES. Así como no hay algo así, sabemos que no hay nada como nosotros.
Por eso, cada 21 de octubre no celebramos un aniversario de bodas más. Celebramos la vida, la decisión diaria de cumplir con nuestra palabra frente al altar. Celebramos la unión, los hijos. Celebramos nuestro camino y nuestros logros. Celebramos los fracasos porque nos han dado enseñanzas.
Es fácil decir "cumplo X años de casado" pero no es fácil decir que esos años han valido la pena.
Que volvería a casarme  con Migue, que seguiría el mismo camino. Puesto que es lo que nos ha hecho lo que hoy somos.
Este caminar no se nos presentó sencillo.
Hemos enfrentado retos a lo largo de nuestra historia.
Hemos crecido juntos como personas. Hemos madurado.
Hemos aprendido a ser mejores para el otro, sin esperar que el otro sea mejor para mí.
Un año más de compartir mi vida con un hombre simplemente brillante y maravilloso.
Un hombre que igual me acepta con mis locuras, que con mis enojos, mis tristezas, alegrías, desafíos, desencantos.
Un hombre que me da la mano para que le acompañe, el oído para que le aconseje y el hombro para que sueñe.
Un hombre que me complementa, que me impulsa y me quiere simplemente tal cual soy.
Un aniversario más de agradecer lo afortunada que soy por mis hijos. Por la familia que hemos conformado.
Y sí. Un año más que celebramos como lo hacemos con las cosas que Dios nos pone en nuestro camino, buena o mala: JUNTOS, UNIDOS.
Aunque cansados, desvelados, molidos y demás... este fin de semana se une a los recuerdos familiares. No voy a decir uno más, porque todos son igual de bellos y valiosos y en su conjunto nos dan un tesoro inigualable.
No diré que vamos por otro año juntos: vamos por más vivencias, por más momentos, por más risas. Por el día a día, por ese entretejer una gran historia con anécdotas, con pedacitos de cada uno y a la vez con la unidad de los cinco.
Gracias Migue, Rosy, Luisa Miguel. Gracias vida. Gracias Dios.

martes, 10 de mayo de 2016

10 de mayo!

Hoy que es 10 de mayo, tengo mucho por agradecer. Lo primero: no estoy en el hospital ni convaleciente!!! jajajaja. No, eso no es lo primero.
Lo primero es agradecer a Dios por retractarse y siempre sí dejarme ser madre. Y no de uno ni de dos: de tres!!! Y vaya trío que me puso en mis manos!!!
En segundo lugar a Migue, porque no sólo me eligió como esposa-compañera-cómplice, sino como la madre de sus hijos!! Y ese grado de confianza, no es pequeño ni simple.
En tercer lugar a mi trío de tres patines. A ellos por estar aquí, por permitir que cada día sea uno diferente. A ellos que me han dado más de lo que les doy. Ellos que me han hecho la labor no tan complicada y eso que siguen sin instructivo!!!!
Ellos que me ayudaron a ser más paciente, más creativa, a tener pies de plomo, a dejarme de egoísmos, a dejar la soberbia a un lado. Ellos que me han permitido conservar a mi niño interior (ese que a veces aflora más y les enfada y los tortura...) que me han enseñado lo que es la sencillez de alma. Ellos que no dejan de sorprenderme y no sólo por lo mucho que han crecido, o por el paso de los años; sino por lo maravillosos que son.
Para mí ser madre ha sido relativamente fácil. O soy muy ruda o ellos son buenos!!! y honestamente me quiero quedar con esta duda!!!
Este 10 de mayo lo he festejado desde días antes con mis hijos. Lo he disfrutado tanto, como no la hacía en otros años. No sé si es la edad, la melancolía, el saber que cada día que pasa mis pollos están más cerca de dejar el nido... no lo sé, pero he aprovechado cada segundo, cada momento, atesoro cada risa, cada bullying que me hacen, cada frase nueva.
Hoy me gustaría que todas las mujeres que conozco y han sido bendecidas con el don de la maternidad, se tomen un tiempo para agradecer lo que significa el no sólo poder dar vida, sino acompañarla, guiarla... transformarla. Y que sus hijos les festejen y reconozcan la labor que han hecho hasta este día; que las apapachen y consientan mucho.
Que cada uno de sus hijos aprecien lo que han hecho desde el momento en que la vida se formó en su vientre. Los meses de ansiosa espera, los achaques, los nervios por tener a una cosita llorona en brazo, por cambiarla, bañarla, alimentarla... por las constantes dudas de si seremos o no buenas madres, por el miedo de cometer errores garrafales con ellos. Por leer y tratar de memorizar cada libro que pasaba por nuestras manos con los consejos para ser madre.... y darte cuenta de la realidad de que el bebé venía sin instructivo, de que lo armaron en china y una ni idea de que rayos le pasa a dicho bodoque: hambre, sueño, frío, está sucio, cansado, aburrido, le duele algo... o sólo entrena los pulmones para cuando sea adolescente....
Que cada hijo reconozca a la mujer que se desveló cuidando su sueño, cuidando que respirara... cada diez segundos, preguntándose si la posición en la que esta es la adecuada, si el pediatra lo aprueba... porque la vecina, la hermana, la tía, la abuela le recomiendan algo diferente. Que reconozcan las desveladas cuidando que no subiera la fiebre, que no tuviera pesadillas, que no tuviera miedo de los rayos, de los truenos. Revisando cada rincón del cuarto para espantar los monstruos debajo de la cama o encerrados en el clóset.
Que agradezcan al chofer personal, al estilista dedicado, a la modista, a la organizadora de fiestas infantiles y pijamadas: a esa nutrióloga que tenía la manía de preparar verdura, verduras y más verduras; o platillos "exóticos" con una presentación más exótica aún. Por esos experimentos culinarios que sólo pretendían nutrir a sus pequeños para que rindieran en las clases de natación fut, tenis, karate.... ajedrez o lo que el pimpollo quisiera practicar.
Por esos días en que se quedaba a fónica de tanto gritar porras a su hijo, o de reclamar al árbitro o al jugador contrario. Por ese odio hacia el equipo enemigo de su hijo, por estar cada partido, cada entrenamiento ahí, fiel, dispuesta a ver cada avance de su criatura.
Que agradezcan todos los festivales y disfraces que conseguía sólo Dios sabe cómo, y todavía se levantaba temprano para peinar y maquillar a su estrella favorita. Por enternecerse una y otra vez al ver a su hijo en el escenario cantando, bailando, diciendo un poema.
Que reconozcan todas las fiestas infantiles a las que asistió porque el pequeño no quería estar sólo.... y sólo se acordaba de que estaba su mami ahí cuando quería comer, beber agua, porque no encontraba los tenis que dejó "junto al brincolín" y estaba uno en el arenero y el otro en el baño, hasta ahora no sabemos cómo es eso posible.
Este día el facebook, el whatsapp, estarán llenos de fotos y felicitaciones de una madres a otras, de los hijos a sus madres, a las abuelas, a las tías, a las amigas. Los restaurantes estarán llenos todo el día por aquellos que llevan a la esposa, a la madre a desayunar, a comer o a cenar.
Hoy mamá es la reina de la casa y de la vida de sus seres queridos.
Hoy se merecen un homenaje y una eterna gratitud por lo que es el trabajo de ser madre. No es fácil saber que se tiene una vida en las manos y que depende enteramente de nosotras; no es fácil ver a tu hijo lastimado y tener que ser fuerte para calmarlo, curarlo, y hacer que confíe de nuevo. No es fácil ver como crecen y cada día son más independientes. No es fácil ver que prueben sus alas con el temor de que caigan. No es fácil....
Pero es maravilloso ver cómo en su independencia y en su afán de probarse, van madurando, van creciendo y van aprovechando las oportunidades que la vida les da. Es maravilloso ver como se convierten en niños, adolescentes, jóvenes, personas de bien y cómo toman las decisiones que van delineando su vida, su profesión, su futuro. Y ver cómo regresan al nido para que su madre los felicite, los abrace, los aconseje, los cobije.
Es maravilloso estar frente a una caja repleta de fotos y recordar cada momento y darte cuenta de que esas personas son geniales, en parte por ti.
Es maravilloso saber que las desveladas, regaños, miedos, nervios, castigos, lágrimas, risas, han valido la pena. Y hoy, 10 de mayo, nos podemos sentar y hacer ese recuento de los años, de los momentos. Y podemos estar agradecidas por los hijos que tenemos y por la ventura de ser madre.
Para mí, este día, es día de agradecer por este don de ser madre. Por permitirme tener en mis manso y en mi vida a tres seres maravillosos que cada día me sorprenden por su nobleza, por su cariño, por sus detalles, por sus cuidados... Estoy agradecida porque con Migue he formado una bella familia.
Sé que no somos perfectos y no pretendemos serlo. Sabemos que tenemos defectos, y eso nos hace divertidos, conscientes de nuestro lugar y nos ayudan a tener siempre los pies sobre la tierra. Sabemos que tenemos defectos y ese es un buen "pretexto" para ayudarnos unos a otros, para ser solidarios, para tenernos paciencia y saber que entre todos somos un grandioso equipo.
Hoy este día es simplemente el día en que reconozco que mi trío me han hecho la madre más feliz; no seré la mejor o la más grandiosa. Pero sé que soy la que más se divierte, la que prefiere una tarde con ellos sentados en la mesa echando chal; o tirados en la cama viendo series o películas; o jugando baraja o pinta monos, o lo que sea, mientras sea juntos.
Felicidades a todas las mamás, a las casadas, a las solteras. A todas las que luchan por sus hijos, que son las primeras en regañarlos y las primeras en defenderlos; a las que se fajan los pantalones para sacar adelante a sus hijos; a las que son ejemplo de bondad y entrega. A todas, hoy es su día, el día en en que recordamos todo lo que hacen los otros 364 días....
Feliz día de las madres ahhh y les presumo que mis hijos me trajeron un bello arreglo de rosas y un SÚPER MINION GIGANTE!!! sólo para mí!!!!

lunes, 8 de febrero de 2016

Mi inicio de semana

Hoy es uno de esos días en los que se ve una semana larga, pesada difícil. Y no e}por lo laboral o familiar. Esta semana inició con un mal fin. Y empieza la mente a cuestionarse, a reclamar, a no saber si es mejor resignarse o simplemente dejarse llevar... o seguir luchando para salir de esta en la espera de que en dos o tres meses, la batalla inicie de nuevo.
Esa batalla que tengo con mi cuerpo desde hace años... diez para ser exacta. Batallas que reconozco cada vez me doblegan más, me deprimen más, me cuestionan más. En las que no sé si es mejor seguir, darme por vencida, o hacerlo llevadero sólo por sentirme mejor y reiniciar cuando de nueva cuenta recaiga.
Las soluciones no son sencillas. Y menos cuando es un ciclo que se repite cada vez con mayor frecuencia. Es cansado, es doloroso, es deprimente. Sé que no basta con llorar, con desesperarme, con preguntar por qué? (sé bien esa respuesta) sé que ya no basta con cuidarme o con conocer a la perfección qué debo y qué no hacer, comer, beber.
Este es un punto en el que no puedo seguir haciéndome la fuerte, o la indiferente, o como si estuviera todo bajo control. Este es un punto en el que esta vez, siento un golpe bajo. Este es un punto en el que tengo que ver a futuro, a corto plazo. No puedo darme el lujo de pensar o planear a largo plazo. Tengo que hacer todo por día, cada 24 horas, sólo por hoy. Porque sé que así podré entonces ver los frutos a largo plazo.
Hoy lunes no tengo ni buen ánimo, ni buen semblante ni buen talante. Es más, no traigo ni buen humor. Este lunes no quiero salir a la calle (ya me regresaron del trabajo para que me recupere) no quiero ver a nadie, no quiero saber de nada. Sólo quiero saber, sólo quiero entender, quisiera ver una solución concreta, firme, certera. Sólo quiero no odiar mi cuerpo por un momento.
No escribo esto buscando compasión o una palabra que intente reconfortarme. Sólo quiero expresar lo que siento desde hace tiempo; con la esperanza de que se aclare un poco mi mente y encuentre más de una solución.
Hoy es uno de esos días en los que siento que mi cuerpo está en mi contra, en que lo veo y lo siento ajeno, extraño, enemigo. Hoy es uno de esos días en los que siento que esta batalla me va a costar más que la anterior, que va a durar más que la anterior, que me va a desgastar más: que mi cuerpo parece empeñarse en desgastarse de tal manera que decida simplemente dejarlo salirse con la suya. Que ni el medicamento, ni los cuidados, ni las ganas que le ponga por mejorar, serán relevantes para él.
Pareciera que mi cuerpo combate la medicina, como si no quisiera mejorar. Como si el malestar y el dolor le gustara (masoquista y sádico, a mí no me gusta ni el dolor ni el malestar) como si me dijera que es mejor dejarse llevar por esta vez, que quizá la siguiente batalla me la ponga más fácil.
Igual, estoy cansada, cansada de saber lo que me espera, de conocer mi panorama, de saber que mi normalidad no es en realidad normal. Quizá estoy cansada, de cuidar lo que como y lo que hago, aún sabiendo que mi cuerpo parece un ente independiente de eso y que decide como actuar y si aprovecha o no lo que hago, logrando sacarme de mis casillas, quitarme la paciencia y más de una vez las ganas de seguir.
Hoy es un inicio de semana que inicié con un "regresa a casa hasta que te mejores", "traes una cara!!" "te golpearon o por qué tan demacrada?", Es un lunes  de regresar llorando sin controlarme hasta que llegué a casa, y no sabía si era por el dolor, por la desesperación o por que´. Hoy es el inicio de una semana en la que mi paciencia de nuevo se pondrá a prueba, en la que de nuevo la comida no es una aliada, en la que el agua me sabe a cartón y me revuelve el estómago, en la que cada movimiento debe ser meditado y planeado con sumo cuidado.
Hoy inicia una semana en la que mi peor enemigo es de nuevo el doctor (aunque cuando mejore será de nuevo mi aliado, mi héroe y demás) en la que de nuevo se mencionará incansablemente la palabra cirugía; en la que mi cama será testigo de mis debates mentales y emocionales. En la que el gato será mi compañía y escucha involuntario de mis quejas, lamento, enojos y demás...
Hoy inicio la semana con nuevas dudas y viejas quejas. Con el mismo dolor y diferentes enfoques. Con las mismas náuseas y diferentes posturas para calmarla. Inicio sin ganas de negociar, sin ganas de defenderme. Con el miedo latente de los estudios largos y dolorosos; con el pavor al frío quirófano; con la resistencia del consultorio; con el ya para qué, de qué sirve en la boca.
Una nueva batalla de esta guerra de años, se supone que debería estar acostumbrada. Pues no, no me acostumbro a saber y aceptar que no estoy al 100, que mi cuerpo de repente se traba, y que me daña.. no me acostumbro a saber que hay muchas cosas que debo dejar de hacer, alimentos que debo erradicar, rutinas que debo implementar. Pero sobre todo, una mentalidad que debo programar.
Hoy inicio una semana que debo de pasar, terminar, superar.
Y se preguntaran "y tu familia?" pues para ellos esta semana será difícil. Dejarán de ser mi familia y se transformarán en dictadores, en mis carceleros. Estarán al pendiente de cada gesto, de cada movimiento. Me atenderán con todo el amor del que son capaces para atenuar el día. Estará dispuestos a ayudarme, a consolarme y a alegrarme cada momento. Me abrazarán para decirme que no les gusta verme así, que les duele, que harían todo por que recuperara mi salud.... Son lo mejor, son perfectos, unos ángeles.
Sólo me resta pedir una oración por los que enfrentan esas batallas día a día; por los que luchan sin rendirse; por las familias de ellos; por su paciencia y dedicación.
Y que su inicio de semana sea mejor, mucho mejor que el mío y que el resto de ella mejore cada día más.... falta mucho para el viernes?




jueves, 31 de diciembre de 2015

Año viejo/Año nuevo

A unas horas de que la última hoja del calendario se caiga, haciendo la cuenta atrás antes de las doce campanadas; me siento frente al jardín a hacer lo propio. Reflexionar acerca de este año que se va y de lo que hice bueno y malo. No voy a decir que haré el recuento de lo que este 2015 me dejó; porque al final de cuentas he sido yo la que tomó las decisiones que me ponen en este momento a pensar en si las cuentas son a favor o en contra este final de año.
No diré que inició con el pie derecho, pero sí con las expectativas de saber qué haría en cada día y cuales serían las oportunidades a aceptar y por qué no a rechazar durante las 52 semanitas nuevas que tenía enfrente.
Conforme fueron pasando los días, las promesas de año nuevo se fueron diluyendo, ni hice ejercicio, ni me inscribí al gym, ni hice las dietas que debía. Comí como si no hubiera mañana, la báscula registró pesos récord de mi, ante mi sorpresa, escándalo y falsas determinaciones de que ahora sí iba a ponerme en control de mi peso. Ja ja.
La promesa de que me aplicaría en el trabajo dio resultado, ya que me cambiaron al área de Investigación. Más retos, pero más aprendizaje para mi. Estudiare como loca durante el tiempo que esté en ese departamento, pero valdrá la pena. 
Hubo gente que se alejó de mi, otras que gracias a Dios siguieron al margen o de plano terminaron por disolverse hasta convertirse en un recuerdo, aún no se si bueno o malo, pero al fin, son un recuerdo. También este año conocí personas maravillosas que me enseñaron mucho sobre todo en el mes de Noviembre, que fue para la familia entre caótico, divertido, esperanzador, lleno de retos, motivante, pero sobre todo de prueba para todos.
La batalla constante conmigo misma no cesó, mi cuerpo se rebeló en varias ocasiones, dando uno que otro susto, debo de tomarme más en serio eso del ejercicio y de la dieta nula en sodio, conservadores y demás que sé me dañan, hacerla de manera permanente. Mis demonios fueron amables este año conmigo, hicimos una tregua y creo que hemos cumplido ambas partes. Puedo verles de repente que se asoman y ya no me asustan ni me paralizan, Sé cómo calmarlos y hacer que regresen a su escondite, aún no intento desterrarlos por completo, parece mentira, pero uno les toma cierto cariño a los condenados que es difícil verlos partir... no soy tan desalmada de dejarles sin hogar, pero sé que debo soltarlos, espero este año hacerlo poco a poco; digo, hay que avisarles del desalojo con algo de tiempo...
Otra promesa que me hice fue el dejar por completo que los problemas de antaño siguieran haciendo mella en mi vida. Casi lo logro, pero el penúltimo mes del año me puso la prueba difícil que creo pasé no con mención honorífica, pero lo suficientemente bien como para no sentir a estas alturas ninguna clase de remordimiento o cuestionamientos inquisitorios. La otra prueba vino este mes y de igual manera me sentí tranquila y confiada, pude de alguna manera capotearla como los grandes.
De mis hijos, no puedo decir más que me siento orgullosa, han respondido mejor de lo que yo lo hubiera hecho, me ponen alta la vara para no decepcionarlos, han contribuido en lo que se les ha pedido, han entendido de manera sorprendente cada uno de los retos a los que nos henos expuesto. han estado más que solidarios y siempre sonrientes, con buena disposición, este año maduraron mucho. Crecieron como personas y como familia. Los siento más unidos, más tranquilos, centrados y más enfocados en las cosas que valen la pena.
Ellos también tuvieron que tomar sus decisiones difíciles,  no puedo juzgarlos, no debo y no lo haré. Ante las pruebas, antes los acontecimientos, ellos decidieron hacer lo que mejor les convenía y lo que menos les iba a lastimar. Es doloroso saber su veredicto, pero es más triste saber que la otra parte no ha hecho absolutamente nada en 12 meses para poder solucionar las cosas con ellos. Sabemos que se seguirá quejando de nosotros, especialmente de mí, pero a estas alturas el daño se hizo y ante la renuencia de una disculpa o un intento de componer las cosas, no nos deja más que simplemente dejar ir a aquellos que no nos hacen bien. Y si lo pienso detalladamente, a veces siento que el veredicto de mis hijos es benévolo.... en comparación con el dolor que les ocasionaron. Nobles hasta el final!
Este año me hizo más fuerte, supongo que más dura. No estoy ya en el papel  de querer dar gusto, de tratar de acomodar las cosas para que todos estuvieran contentos, menos yo. Este año me gustó el sentirme útil en un lugar, el ver los resultados de mis esfuerzos, de mis estudios, de lo que he aprendido. Este año me di cuenta de que yo también puedo y debo esperar que alguien espere por mi, que se adapten a mi ritmo, a mi rutina, a mis cosas.
Me di cuenta de que puedo hacer más cosas de las que imaginaba, eso sí, aún no me organizo del todo con lo de hijos/marido/casa/oficina y creo que nunca lo haré, ya que
siempre hay algo que me mueve los planes del día y termino mandando los pendientes al fin de semana que por cierto nunca me es suficiente.
Dejé por lo tanto de estresarme por la casa, por las cosas que sé que aunque las arregles, en 5 minutos volverán a su estado original: desorganizado, como la ropa, la loza, las hojas en la cochera y el patio, las naranjas en el jardín...
Decidí aprovechar más esos pequeños momentos de la vida: la procesión de personitas en mi recámara sugiriendo ver una peli o una serie; las sobremesas que se alargan al punto de hacerme llegar tarde a la oficina o los sábados que se juntan con la hora de la comida; las encerronas en familia; los fines de semana en pijama; las salidas al cine; los juegos de mesa; las charlas entre chicas; el enfadoso de Miguelito que se esmera en dar lata y creo que el doctorado en eso ya le queda corto. Los paseos en auto cantando, la emoción de las salidas de mis hijas y su  estresante me ayudas?no sé qué ponerme. Es  genial saber que sigo a mi edad jugando a las muñecas... por cierto esas son Rosy y Luisa,
Si bien mis promesas iniciales se fueron en los aires de febrero, al paso del año hice otras que me resultaban no sólo atractivas sino en realidad más útiles: más paciencia; juzgar menos; quererme cada día un poco más; gozar cada momento del día bueno y malo, incluyendo los embotellamientos, los cambios radicales de humor de la jefa, las lentitudes en la oficina; sonreir más aunque no haya un motivo aparente, sonreir por el hecho de que salió el sol, de que la lluvia es ligera y fresca, de que hace un buen día, de que no me acaloro en el auto, de que planché en un solo día toda la ropa, de que celebro haber lavado toda la ropa y descubrir que por arte de magia el bote está rebosante de nuevo...
Estar para mis hijos aún con los horarios de locos que manejamos y ha hecho cada vez más difícil que coincidamos todos como antes en la comida o cena, Por lo que decidí que debo estar presente con cada uno y disfrutar esos momentos. Crear recuerdos agradables para mi, para ellos.
Ser más tolerante, incluso con los intolerantes. Que vaya que en mi vida hay muchos que se la pasan destrozando prójimos por cosas tan insignificantes como el físico, la profesión, el trabajo, la raza, el credo, etc., y es difícil a veces no soltar el popular dicho del Rey Juan Carlos "por qué no te callas", así que respiro profundo, cuento hasta diez... y me pongo a cantar en mi mente o a recordar cosas agradables.
Ser agradecida, con Dios, con Migue, con mis hijos; por ellos, por lo bueno que me pasa en el día y también por lo malo, pues sé que por algo ocurrió y trato de sacar algo bueno para crecer. Agradecer al que me ayuda en la oficina, a quien me tiene en alta estima. Agradecer por aquellos que siguen en mi vida como bastiones; agradecer por aquellos que decidieron alejarse; agradecer por los que han demostrado ser valiosos; agradecer por lo que han mostrado el cobre una y mil veces. Agradecer por aquellos momentos no planeados en los que Dios y sus dioscidencias me han hecho quedar bien a pesar de que otros me han puesto peor que lazo de cochino.... Agradecer cada día y cada oportunidad que tengo de seguir siendo yo. Agradecer por cada oportunidad de corregir errores, de cambiar, de ser mejor. Agradecer cada lágrima, cada momento de debilidad, de nostalgia, de dolor.
Otro propósito fue el de darle a los demás la oportunidad de demostrarme que son mejor de lo que yo suponía. Hubo quienes sí ,me callaron la boca y hubo quienes de plano me dieron totalmente por mi lado... confirmando cada cosa e incluso agregando a la lista otras que ni me imaginaba. también Gracias por eso (sigo siendo agradecida).
Este año me di permiso de ser más libre, de mortificarme menos. El resultado es más que positivo. Al yo ser más libre, dejo a los demás serlo, y fluyen las cosas con más naturalidad, mejor, con calidad y calidez. Esta libertad me permitió criticarme hasta el cansancio y de ayudarme a cambiar las cosas que me detenían y me limitaban.
A unas horas de la cuenta atrás, no voy  a  atragantarme con las uvas y los doce deseos, no lo haré por la razón de que nunca las he comido al ritmo de las campanadas, me atraganto, me muero de la risa por atragantarme, se me olvidan los deseos, las promesas y termino haciendo un batidillo sin sentido. Así que nada de uvas para mi. Quien lo logre felicidades! Antes de que despida este año, quiero hacer un pequeño homenaje a los amigos de ayer, de siempre. A los que sin importar tiempo, distancia sé que están ahí. Quiero que Dios los bendiga de manera muy especial por ser quienes me han dado momentos maravillosos a lo largo de mi vida y de este año.
Quiero reconocer a los amigos que ante nuestras malas rachas ahí han estado presentes, dándonos la mano. Quiero agradecer a los que a pesar de lo ermitaños y raros que somos nos siguen llamando amigos, familia. Quiero agradecer a los que confían en nosotros, a los que siguen apostando por nosotros.
Y en especial mi promesa más grande que me hacía cada día de este 2015; amar a Migue, cuidarlo, alentarlo, apoyarlo. Cuidar a mi familia, hacer que cada día seamos más fuertes en lo personal y en lo grupal. Ayudar a que cada uno sea tan original y raro, que sus locuras los hagan brillar y destacarse, que cada día crean en ellos tanto o más que yo. Esa promesa la cumplí cabalmente y fue más que un gusto, un placer. Dios me dio cuatro personas que son un manantial inagotable de sorpresas, de risas, de ocurrencias, de cosas buenas, de nobleza, de amor, de entrega.
Supongo que ahora debería de hacer mi lista de promesas para el año que viene. Puede ser, pero no será la típica que dejo de cumplir pasado mi cumpleaños. Este 2016 quiero ser más cálida, menos convencional, mejor en mi trabajo y en la casa, quiero ser más observadora con mi cuerpo, quiero soltar uno que otro demonio, quiero ser más fuerte y más nostálgica, quiero seguir honrando a mi padre, quiero seguir siendo ejemplo de mis hijos. Quiero cada mañana verme en el espejo y sentirme orgullosa de ese reflejo, de lo que engloba.
Quiero ponerme retos profesionales. Quiero crecer en ese ámbito. Quiero seguir con mis amigos y espero continuar con los que se agregaron este año a la lista. Me gusta saber que tengo mucha gente que me aprecia, y que aprecio. Me gusta sonreir con ellos, pasarlo bien con ellos. Charlar con ellos. Saber que ahí estamos a la distancia de un click.
A lo mejor no son las promesas que uno espera, no quiero dinero, ni un auto, ni un guardarropa. Quiero mi café en la mañana, mi chai en la tarde, mis hijos, mi esposo, mis gatos, mi perro. Quiero mi casa y mi rincón. Quiero el sol en la mañana y el fresco por la tarde. La lluvia en el verano; quiero sentir el frío en invierno. Quiero salidas en familia y yo sola. Quiero momento inolvidables guardados en una foro o en mi memoria. Quiero reir a carcajadas y llorar como desconsolada. 
Quiero abrazar con el alma, quiero una mano cálida, Quiero cumpleaños con quienes se acuerden de mi, Quiero veladas con canciones, quiero amigos entrañables, Quiero una vida sin tanta complicación y protocolo. Quiero siempre ser yo. Quiero un 2016 que pueda vivir y recordar. 
Es hora de que cada uno haga lo propio. Ver si se cumplieron las promesas de año nuevo, hacer el balance anual y preparar las promesas para el nuevo año. Es tiempo de darnos cuenta de que un año más se nos va; otro calendario se agotó. 
Les deseo un buen fin de año, que lo compartan y disfruten. Y que el inicio del 2016 les llegue con esperanza, fe, confianza, nuevos planes, con gran actitud, que se den las oportunidades que no se dieron este año y que logren sus metas.
Yo no voy a decir 2016 sorpréndeme, yo voy a decir 2016 Sorpréndete ahí voy! 





















lunes, 30 de noviembre de 2015

A los compañeros de este viaje llamado Campaña:

Ayer terminó un mes de prisas, desvelos, carreteras, cansancio. Un mes de desgaste físico y mental. Un mes lleno de memes, de mentiras, de ataques, de descalificaciones, de insultos, de descrédito, de intentos de claudicar. Un mes aguantando las ganas de responderles, de evidenciarlos, de seguirles el absurdo juego que intentaban una y otra vez iniciar. Un mes viendo como agredían a quienes nos acompañaban, a quienes nos defendían. Un mes de artículos pagados, de notas amarillistas.  De declaraciones airadas, de intentos de impugnar, de acusaciones. Un mes de pedir tranquilidad, cordura, de rezar porque mis hijos entendieran todo ese lodazal.
Pero también fue un mes mágico. Un mes de conocer personas de todo el estado que aún tienen principios, convicción, amor por el partido. Un mes de embriagarnos de los bellos paisajes que nos mostraba Jalisco en las distintas regiones. Un mes de reencuentro con amigos de antaño, de remembranzas, de risas, de camaradería. Un mes de locura aderezado con aventuras, con chascos, con prisas, pero sobre todo con esperanza.
Este mes me enseñó muchas cosas, me mostró muchas rostros, muchos matices, muchas formas de vivir la militancia, de sentirla y de defenderla. Este mes me entregó un equipo de personas comprometidas, iniciando con Migue, con cada uno de los integrantes de la planilla, que a pesar de sentir en más de una ocasión que se iba contra corriente, seguían con entusiasmo, con alegría, con fe.
Un mes en el que mis hijos se portaron a la altura, entendiendo la situación, apasionados con la novedad de esta campaña, a veces cansados, a veces, con sed, con sueño, pero siempre sorprendidos por el paisaje, por la gente, por descubrir Jalisco a través de su gente. A ellos mis respetos por aportar algo, así fuera el permitir que su padre se ausentara, que llegara cansado, que tuviera poco tiempo  para ellos, que se la pasara en carretera a bordo de una camioneta. Gracias hijos, somo un gran equipo, somos afortunados en tenerlos, saben que los amamos y respetamos como no tienen idea. Son grandes!!!
Un mes que nos puso un equipo de campaña que ni mandado hacer. Juan Pablo, Carlos, detrás del volante en esas largas jornadas de camino, con pocas horas de sueño, dispuestos, sonrientes, atentos.
Unos jóvenes en la avanzada que nos llenaban de energía y de recuerdos de nuestros inicios en el partido. La camaradería, la entrega, las acrobacias para la foto, para colocar las mantas, las pato aventuras de las jornadas, que incluyeron llantas ponchadas, batería descargada, empujar la camioneta, llegar al destino después de horas de búsqueda... y no era el domicilio. Rigo, extrañaremos tus oportunas fotos y tu audacia al tratar de conseguir la mejor toma. Isaac y Abraham, la avanzada a la que tenía que pasarle algo, con su eterna sonrisa y disposición, aunque arriesgaran el físico por colocar la manta. Siendo los que tenían que estar antes que todos y descansar... después de todos. Erika, tu alegría al saber que la carretera era de curvas, pesada, difícil.... tu optimismo, tus ánimos, tu porra.
Los amigos que siempre dispuestos a colaborar con lo que fuera, prestando la casa, donando refrescos, botana, ayudando con los gastos, con las comidas. Los que siempre preguntaron "qué falta", "qué llevo", "qué hago".
Los que hacían campaña visitando casas, tocando puertas, llevando en su distrito el mensaje y presentando el proyecto que al paso de los día se convirtió en el de todos. Los que se aventuraban y nos acompañaban en una jornada, los que eran anfitriones, los que la hacían de puente con otros panistas.
Susana, por tu eterna fe en Migue, por la constancia, por el cariño recibido... por todo. Rocío, por la pasión que le pones a las cosas, por la compañía, por ser en ocasiones la mamá de todos, por los regaños, por los consejos. Alejandro, excelente persona, amigo, bondadoso como pocos, abierto a dar la mano siempre. Jairo, gracias por aceptar ser parte de esto, por el entusiasmo, por seguir a pesar de remar contra correinte. Elías por ser chofer, guía culinaria del distrito 3, por trasnsitar por las carreteras con la seguridad de traer un todo terreno (pobre camioneta y pobre Ale).
Juan Carlos, Miguel Angel Pinedo, Eliseo, Toño, Cassandra, Celso.... a todos y a cada uno de los que fueron y son parte de esto, mil gracias. Si no menciono a alguno no es por ingratitud, es por mi atolondramiento natural. Dios los bendiga siempre!!!
Este mes fue de muchos contrastes. En vez de quedarme con lo malo, decido agradecer lo bueno. Que al término de cada jornada, era lo que nos hacía continuar al día siguiente, la gasolina cuando sentíamos que las cosas no estaban bien, el ánimo ante el periodicazo,  el meme, el ataque "justificado como verdad".
Pero lo mejor que me llevo de esta campaña, no es este mes intenso, es un poco más de tiempo. Es desde que Migue decide lanzarse a esta nueva aventura y empieza a transmitirla a sus cercanos. La respuesta de cada uno y las ganas de añadirse y trabajar en conjunto.
Lo mejor es la convicción de Migue, el ánimo y las ganas de recuperar el partido de su infancia, el que lo formó, el que le puso el gusanito de ser político y estar al servicio de los demás. Esa fe inquebrantable en sus panistas, en la gente que ha luchado día a día para posicionar al PAN, para lograr triunfos.
Lo mejor es el cariño mostrado en cada municipio hacia Migue, el recibimiento, los abrazos, la confianza y el empuje. Ese regreso a la hermandad de antaño, cuando no se era un miembro de alguna asociación, sino parte fundamental de una gran y diversa familia.
Lo mejor para mi de esta campaña, de este último mes, ha sido y será el comprobar de nuevo que aunque les duela a algunos, Migue es un ser humano honorable, un hombre de palabra, recto, congruente. Alguien que durante su vida se ha conducido con rectitud, en la casa, en  el desempeño de su profesión o en la encomienda de algún cargo público.
Lo mejor es el admirar cada vez más al hombre que decidió estar conmigo hasta que nuestro Creador  nos llame a cuentas. Es ratificar que ha sido y es el mejor ejemplo para nuestros hijos, el mejor compañero y una persona que además de inteligente y brillante, tiene un compromiso constante con la sociedad, con su estado y con su país.
Todo en conjunto, lo malo y lo bueno, hoy me dan un balance más que a favor. No sólo por el triunfo merecido, sino por lo que significa; cambio, mejora, conciliación, trabajo, volver a las bases con visión de presente para proyección del futuro. Balance a favor porque destacó la reputación intachable de él a pesar de los incesantes esfuerzos de mancharla, porque el discurso no era hueco ni revanchista. Balance a favor, porque se logró el consenso de la mayoría para una nueva etapa del partido, no de quitar y poner, no de seguir con las mismas mañas, no del desgaste interno, no del reparto de cuotas, sino de la búsqueda del bien común.
Lo mejor de todo fue que Migue creció enormidades como ser humano, aprendió de cada militante con el que platicó, entendió la situación de cada municipio y región del estado, se solidarizó con el sentir de la militancia y  de las necesidades de cada comité. Creció como ser humano al no atacar, al mantener la concordia, la tranquilidad, al pedir prudencia al equipo y a quienes le apoyamos. Creció porque cada ataque, cada invento le fortalecía en lo personal y en lo político.
El balance es más que positivo. Se fortaleció el partido, ganó el panismo. Viene el tiempo de trabajo duro, de unificar, de reconquistar al resto  de la membresía de recuperar nuestra posición frente a la ciudadanía.
Migue, me siento orgullosa de ti, de tu trabajo, de tus convicciones, de tu rectitud, de tu inteligencia, orgullosa de aceptar el reto, de enfrentarlos. Orgullosa de que sacaste la casta como los grandes, de que no te amedrentaste, de que no tomaste los ataques en serio, de que fueron más un aliciente que un freno. Orgullosa del equipo que formaste. Orgullosa de estar a tu lado en esta nueva etapa, en este camino que recorreremos juntos, de la mano, apoyándonos.
Gracias por dejarme ser tu compañera de a bordo, por confiar en mi y por permitirme construir contigo este futuro.
Me quedo con un baúl lleno de buenos recuerdos, con abrazos sinceros, con risas, carrilla, anécdotas, me quedo con mi marido y mi gran familia, y con todos ustedes que de alguna manera ayudaron a armar este gran y bello rompecabezas.
Vamos por la Unidad!!

martes, 20 de octubre de 2015

Hoy, es para Migue

En unos minutos, estaré de manteles largos: mi aniversario de bodas, un año más al lado de un hombre que se ha convertido en mi mundo, en mi vida y que me ha acompañado durante momentos felices, tristes, duros y algunos que creíamos insalvables.
Pero hoy quiero enfocar este escrito a lo que es ser la esposa de un hombre como Migue. No es fácil, pero ha sido divertido, maravilloso, entretenido, hemos crecido y madurado juntos, el más que yo porque es más grande!! (ja- ja)
Quisiera plasmar lo que es estar al lado de un ser humano como él: en los últimos días en las redes he leído adjetivos bastante fuertes acerca de su persona y lo único que he pensado es: qué lamentable que se describan ellos mismos de esa manera y toda su negatividad, inmoralidad, incongruencia, incapacidad, irracionalidad,  las pongan como  características de Migue y no tengan el valor de decir que eso es lo que son y lo que han sido en su triste vida...
Estos días lo han descalificado a más no poder... pero también han salido personas no a defenderlo: sino a describirlo, a mantener su dignidad y su imagen en pie. Y esas dos cosas son las que me han movido a dedicarle este blogg a mi marido.
Algunos dirán: es la esposa, no deberá decir nada malo de él. Otros asegurarán que me tiene comprada o que lo hago para ganarme su atención, respeto o cualquier otra tontería. Y honestamente, lo hago simplemente porque me gustaría que los demás conozcan al hombre, No sólo al político o profesionista, Me gustaría que conocieran al esposo, al padre, al hijo, al hermano, al amigo.
Se habla mucho de que  él es obra de un ex-gobernador, que pertenece a su grupo. Lamento decirles que él es obra en primer lugar de su cuna blanquiazul, de su familia panista, con valores, con moral, con palabra y con honradez.
En segundo lugar, de Efraín González Morfin, de Gildardo Gómez Verónica, quienes además de ser mentores, fueron amigos y consejeros de vida, de profesión y de pasión política.
En tercer lugar, de la doctrina de Don Efraín González Luna, Manuel Gómez Morin y de aquellos  ideólogos panistas que surgieron a lo largo del tiempo y que Migue lee con avidez, pero sobre todo, pone en práctica sus enseñanzas y doctrinas.
Y gracias a esa cuna panista en la que nació, se formó el que el día de hoy es esposo y padre. Un hombre con bondades y defectos, pero que durante este caminar juntos, ha trabajado no sólo para darle a su familia una vida digna; ha trabajado para que nos sintamos orgullosos de él y sus hijos le vean como ejemplo de vida y rectitud.
No sólo puede ver a los ojos a sus hijos: puede estar tranquilo, de que el día de mañana , ellos no le reprocharán una mala conducta o mala decisión. Sé que a muchos lo que les interesa es darles a sus hijos cosas materiales sin importar si se consiguieron de modo poco honorable... y eso de ver a sus hijos a los ojos sin remordimiento menos, pues compran su conciencia al mismo tiempo que compran dignidades.
Migue es una persona fuera de serie, estos 21 años juntos han sido una enseñanza tras otra del deber y de lo que debe ser. Un hombre que ha mantenido sus convicciones y se han visto reflejadas en cada uno de los cargos que le han dado. Hasta el día de hoy no ha defraudado a quien le ha depositado su confianza. Como político no se ha enriquecido, no tiene cuentas pendientes, no tiene tratos dudosos ni con ningún poder del estado. No le han fincado responsabilidad alguna por desvío, enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias o por querer meter mano en el poder Legislativo o judicial.... No cree en el nepotismo ni en la Oligarquía, cree en las capacidades de los demás y en que deben buscar su camino y sus logros.
Sabe conciliar, sabe ser amigo de distintas personas, aún cuando entre ellos no puedan llevarse bien. Tiene el don de sentar a personas con diferencias un tanto irreconciliables y logra que se pongan de acuerdo para construir, para mejorar las cosas, para crecer. En estos meses han coincidido los personajes mas diversos en el proyecto que encabeza Migue, coinciden es sus propuestas, en sus planteamientos, en su esfuerzo y en aras de ello, han unido esfuerzos (algunos han jurado que es complot, venta de puestos, negociación, transa, contubernio y cuantos adjetivos se les ocurra y francamente suenan como adolescentes celosas y envidiosas que sacan su verborrea para sentirse superiores y no tan mal en su penosa realidad, cuidado chicas! no se les vayan a romper la uñas con tanto manoteo que están dando!!)
En lo profesional no usa ni abusa de su contactos, o de su posición para hacer negocio, para transar a los clientes o a los demás. Se conduce con rectitud y siempre habla con honestidad y respeto y lo mismo exige del contrario. En la litigada no compra ni vende firmas o sentencias, se apega a la ley y a su capacidad como abogado para tratar de manera legar los casos, no con compadrazgos o cuotas.
En lo familiar: Su padre ha sido bastión de la familia Don Miguel Ángel es y ha sido ejemplo de lo que un político debe ser. Un padre que les enseñó a los hijos el valor del trabajo, de la palabra empeñada y del esfuerzo diario. Su madre Doña Tere, la mujer que con su ejemplo enseña el temor a Dios, el ser servicial, humilde y bondadoso. Forjaron en Migue el amor por la familia, el vivir su fe, el predicar con su ejemplo de vida a propios y extraños.
Como padre es amoroso, responsable, recto, firme. No permite dudas en relación a lo correcto, a lo que debe ser, al crecimiento espiritual y personal de cada unos de los hijos, a su paso y a su manera. La convivencia en primer plano, los desayunos: el abrirles el apetito describiendo su menú cada día. El preocuparse por la tranquilidad de cada uno; de tenerlos siempre al corriente de las cosas, de tomarles en cuenta en cada una de las decisiones que son importantes par la familia: cada cargo, la mudanza, etc.
Como Hermano: siempre dispuesto a apoyar, a dar la mano. Solidario en las buenas, en las malas y en la carrilla. Entusiasta anfitrión de los sobrinos, bromista, encarrilador de almas al cine, a la gula. Presente en los primeros lugares para ir al Chamelazo familiar (ahí se da con Jorge, Diego y Gabriel).
Un tío apapachón, consentidor, querido y respetado por sus hermanos, hermanas, cuñados, cuñadas y la bola de mocosos revoltosos que el define como sobrinos.
Como amigo, puedo describir la relación con quienes le han acompañado de manera permanente estos últimos 21 años; pero no creo que se sientan cómodos con lo que escriba de ellos. Lo más relevante, es que mis hijos les tienen tan cercanos que les consideran parte de la familia, incluso los tratan de tíos... La cercanía de los amigos con sus hijos habla de la importancia de éstos para lo que es su círculo familiar. Sus amigos son su tesoro, son parte de su vida y de su historia, los valora, los considera, los quiere y respeta.
Como esposo: 21 años y se me hacen pocos, el tiempo ha pasado con rapidez. No me quejo ni lamento el casarme joven, el formar una familia tan temprano en mi vida. Migue es mi mejor amigo, mi confidente, mi paño de lágrimas, mi bastión, mis alas, mi fe, mi risa y mis lágrimas. El consolida mis sueños, mis metas, me da cuerda en mis locuras, me tiene presente en sus múltiples etapas de su día a día.
Como ser humano, Dios se sacó un 100! me destinó al mejor hombre.
Y en este aniversario Migue, quiero darte las gracias por estos años, por todo lo que hemos pasado, y por lo que nos pasará. Por los recuerdos que hemos construido a lo largo del tiempo, por los hijos, por el hogar que hemos formado. por tu diario esfuerzo de darnos lo mejor. por tu vencerte día a día para ser mejor esposo, padre, hijo, hermano. Porque gracias a eso, eres lo que eres en tu profesión, en la política. Porque eres un hombre firme y convencido de que se puede y se debe hacer el bien cada día.
Gracias por tener siempre tu mano abierta, la sonrisa franca, el canto pronto, la broma al momento, el consuelo presto, el consejo oportuno.
Gracias por estos años juntos. Gracias por compartir cada momento conmigo.
Esto es para ti, por ser ejemplo, por tu lucha y por esa convicción que te mueve a querer retomar esa doctrina que te conmueve y te nutre. Es para ti, Hombre Temeroso de Dios, fiel esposo, amoroso padre, querido hijo, entrañable hermano. Es para ti, que has tomado tu destino con la fe del que saldrá victorioso, porque ha dado fe de su rectitud, de su capacidad e inteligencia. Es para ti aunque lo comparta con los demás. porque quién mejor que yo, que te conozco plenamente, para decir que eres valioso, que eres, brillante... y que eres mi vida y que cada día me enorgullezco más de ser tu compañera.
Feliz Vigésimo primer aniversario!!!


domingo, 20 de septiembre de 2015

Hasta cuándo?

Con los últimos acontecimientos en nuestro país, no dejo de lamentarme ni de pensar hasta dónde vamos a llegar, pero sobre todo hasta dónde vamos a soportar como ciudadanos las situaciones en las que nos pone nuestro gobierno, y por qué no decirlo, nosotros mismos.
Fue el voto el que puso al presidente que tenemos, a los gobernadores, a los presidentes municipales, a los diputados y senadores.  Son los mismos ciudadanos los que corrompen al hombree necesitado, al policía, al funcionario de segundo y primer nivel.
Cada que leo el periódico y veo una nota acerca de la corrupción con los diputados, senadores, magistrados. Las compras millonarias por parte de los ayuntamientos, la falta latente de servicios en las colonias más necesitadas, las calles destrozadas por falta de prevención y ánimo de conservarlas. Cuando circulando por las calles veo cada vez más edificios de 10, 15 o 10 pisos de departamentos de lujo con amparos del Tribunal Administrativo, que violan de manera flagrante las leyes y dictámenes de uso de suelo. Cuando veo los policías en sus patrullas violando las reglas de tránsito y molestándose si los reprendes, grabas o exhibes.
Cuando ya se desapareció la amabilidad en los automovilistas y se vuelve circular por las calles una guerra de láminas o de marcas. Cuando el respeto por el otro pierde la importancia. cuando hasta los menores te insultan porque  te  molestas de que su padre se pasó el alto y casi te choca.
Me pregunto hasta dónde llegaremos ante la cantidad de familias que pasan el día en los cruceros de la ciudad pidiendo limosna. Algunos disfrazados de migrantes, y éstos sufriendo la persecución de la policía para sacarlos del país.
En qué fallamos como sociedad cuando vemos cada vez más accidentes ocasionados por la ingesta del alcohol y ver que la mayoría son ocasionados por jóvenes. En qué fallamos cuando vemos el aumento de robos a plena luz del día, delante de la misma ciudadanía; ya sea a pie, en moto, en el camión, en la cochera de tu casa, en un estacionamiento.
Qué nos pasó, que la intolerancia es válida y es la bandera de la tolerancia. Cuando las minorías tienen mas peso que la mayoría y debes quedarte de brazos cruzados y callado so pena de ser tachado de retrógrada, medieval u otras linduras.
Hasta dónde podemos aguantar como sociedad de que cada día es más difícil sobrevivir con los sueldos que nos imponen, con los precios que los comercios deciden (esos sí no los impone el gobierno) con las alzad de la gasolina, la luz, el gas, el agua. Hasta cuándo aguantaremos un servicio de transporte público indigno de una ciudad como Guadalajara, con unidades desbaratándose, camioneros con nula preparación y policías de tránsito dispuestos a pasarles las faltas por  $50.00 al menos.
Cómo continuar con las calles de la Zona Metropolitana en estado lamentable. nunca había visto tal cantidad de vía destrozadas, descuidadas, sucias, oscuras, mal vigiladas. Los parques públicos descuidados, olvidados.
Hasta cuándo vamos a seguir soportando malos gobiernos, malos funcionarios, malos representantes. hasta cuándo van a seguir votando por esas Carmen Salinas que con descaro no trabajan, se duermen en el trabajo y todavía se burlan e insultan al pueblo que las puso en la curul. Hasta cuándo seguiremos solapando casas blancas, negocios entre particulares y funcionarios, gastos excesivos, vestidos de miles de dólares, despilfarro en viajes al extranjero con 200 invitados pagados por el pueblo; asesinatos a mansalva, negociaciones con el narco; estudiantes desaparecidos; secuestros...
Hasta cuándo aguantaremos esos pagos de $200.00 lonche, refresco y viaje para aplaudirle al que nos aprieta el cinturón y nos quita la posibilidad de crecer en todo sentido como ciudadanos y como país. hasta cuándo toleraremos esos conciertos gratuitos, pagados con nuestros impuestos para los acarreados. hasta cuándo vamos a hartarnos de ser un pueblo gobernado por ineptos y peor aún, encabezado por el peor de todos.
Hasta cuándo dejaremos de verle la burla a todo y darnos cuenta de que no sólo somos el hazmerreir del mundo, de que las tonterías de nuestros gobernantes nos dejan mal parados como pueblo, pues fue nuestra decisión en las urnas. Hasta cuándo vamos a exigirle al gobierno que trabaje, que sea honesto, que sea congruente. Que deje de perseguir maestros, jóvenes, trabajadores, padres de familia. Que nos de empleo, seguridad, salud, inversión, vivienda... tranquilidad.
Me duele ver la indiferencia de muchos, el conformismo de otros, y también el arrivismo de quienes utilizan estos problemas como bandera para tener su tajada del pastel. Y el mexicano sigue aguantando... hasta que les quiten las novelas o descalifiquen a la selección... ahí sí se protesta, se hacen marchas, se firman peticiones, se indignan!
Cada vez tenemos más pobres, cada vez nos alcanza para menos, cada vez están peores los programas de educación, las nuevas leyes están para apretar al ciudadano, los funcionarios cada vez ganan más, tienen mayores privilegios y menos responsabilidades; al que es corrupto se le consiguen nuevos cargos; el que no, se le dan las gracias y se le inventan faltas menores para acabarlo públicamente: Los jueces y magistrados son botín y moneda de cambio entre partidos en el congreso y quedan los que más paguen por el puesto, y lo que menos hacen es impartir justicia: se vende al mejor postor. los diputados cobran moches, no van a trabajar, gastan más de lo que ganan, negocian puestos y permisos, se duermen en plena sesión y siguen cobrando y brincando de puestos. El gobernador entre su sordera social y su camarilla de secretarios que hacen como que trabajan mientras la ciudad y el estado sufre de inseguridad, de obras mal planeadas y mal hechas, de policías ineptos, de un transporte público abusivo...
Y ni qué decir del presidente... con sus errores, sus negocios, sus amistades, sus muertos, sus desaparecidos... sus millones. Dicen que el pueblo tiene el gobierno que se merece. ¿Nos merecemos todo esto? Sí. Yo creo que sí. Por  dejarnos, por permitirlo, por festejarlo...
Una vez más, me dueles México